Renovación y Buen Vivir: Hacia un Nuevo Modelo de Gestión Forestal Comunitaria

Comuneros, técnicos, organizaciones civiles y autoridades federales se reunieron para analizar las posibles vías para pasar del paradigma de la desconfianza burocrática al  fortalecimiento de la autonomía comunitaria y el desarrollo sostenible.


Capulálpam, Oax., 18 de agosto de 2026: El pasado 18 de agosto de 2026, la comunidad de Capulálpam de Méndez fue sede del Taller de Planeación de la "Región de Gestión Forestal Participativa de la Sierra Norte de Oaxaca". Comuneros, técnicos, organizaciones civiles y autoridades federales se reunieron para analizar posibles vías para superar el paradigma de la desconfianza burocrática y fortalecer la autonomía comunitaria y el desarrollo sostenible.

1. Cambio de siglo, cambio de enfoque

La iniciativa "Bosques para el Buen Vivir" propone poner a prueba un modelo regulatorio basado en la buena fe y en la confianza en las instituciones comunitarias. La regulación forestal mexicana, diseñada hace casi un siglo bajo una lógica de estricta vigilancia policíaca a empresas concesionarias privadas, resulta obsoleta e ineficiente frente a las comunidades indígenas, protectoras históricas y dueñas legítimas de sus territorios.

El paradigma de usar los bosques principalmente como fuentes de materias primas para la industria no tiene la relevancia que tuvo antes de la era del libre comercio. Ahora México cubre la mayor parte de su demanda de madera, celulosa y papel con importaciones de Estados Unidos, Canadá, Chile y otros países.

Sin embargo, los bosques pueden ser la base del Buen Vivir de las comunidades, el buen manejo de los mismos permite que se cuente con productos maderables y no maderables que se pueden utilizar para consumo propio o para comercializarse, dendroenergía, suelo fértil, empleo y soberanía local. Pero este potencial no se puede desarrollar si la relación entre comunidades y gobierno es de desconfianza. La confianza institucional no es una concesión, sino el activo clave para transformar al Estado, de gendarme, en un facilitador del desarrollo sostenible y el Buen Vivir.

El enfoque institucional del siglo pasado se basaba en una vigilancia gubernamental punitiva orientada a mitigar los excesos de empresas concesionarias externas encargadas de la extracción de materias primas para la producción de muebles, materiales de construcción, celulosa y papel.. Esto se hacía mediante la inspección estatal externa (PROFEPA), la cual está muy limitada por contar con muy poco presupuesto y personal. Si este enfoque pudo haber controlado ciertos excesos de las industrias, al interactuar con las comunidades que promueven el manejo forestal sostenible, se da una fricción burocrática derivada de las trabas administrativas. Ese esquema ha generado incentivos para la corrupción.

Si los que realizan las actividades de cultivo del bosque son sus propios dueños, los incentivos para usar un enfoque extractivo son muy bajos. Por el contrario, las comunidades que manejan sus bosques tienen muy fuertes incentivos para hacer un aprovechamiento sostenible y salvaguardar los valores ambientales de los bosques. 

Bajo la perspectiva de la Iniciativa Bosques para el Buen Vivir, la garantía de conservación de los bosques y selvas es la responsabilidad comunitaria, que debe acompañarse de la autonomía local. En este nuevo esquema, la permanencia de los flujos de materiales y de los procesos ecológicos se logrará mediante la vigilancia y el autocontrol comunitarios permanentes, basados en que el bosque es el medio de vida de la comunidad y, por lo tanto, debe ser protegido. La descentralización de la gestión forestal mejorará la transparencia y la agilidad administrativa y permitirá niveles de vigilancia y control mucho mayores que los que se logran con el esquema centralizado.

2. Colaboración entre autoridades, comunidades y sociedad civil

La reunión de Capulalpam se dio como seguimiento a los acuerdos celebrados en mayo de 2026 entre comunidades forestales, la SEMARNAT y la organización de la sociedad civil Estudios Rurales y Asesoría. Entonces se planteó la creación voluntaria de "Regiones de Gestión Forestal Participativa (RGFP)" a nivel piloto en algunas regiones de México. En esta ocasión, se establecieron las bases para formar la RGFP de la Sierra Norte de Oaxaca. 

En el esquema de la RGFP, en lugar de obedecer a lineamientos externos, las comunidades participantes definirán sus propios manuales técnicos de manejo basados en su experiencia y adaptados a su realidad que, tras la revisión de SEMARNAT, fungirán como el estándar normativo regional.

3. Simplificación Administrativa y Tecnologías de la Información

El proceso de descentralización de la gestión forestal se puede acelerar aprovechando los medios informáticos y digitales modernos. El Gobierno Federal, a través de la integración de la Ventanilla Digital de trámites forestales, sustentada en la plataforma "Llave MX", podrá hacer los trámites recurrentes e informes anuales de manera remota. Esto evitará traslados que hoy demoran hasta 10 horas de camino hacia las oficinas centrales en la capital. 

La Gestión Forestal se mejorará y agilizará si se corrigen las inconsistencias normativas actuales, como es la exigencia en las oficinas de SMARNAT de que se presenten programas de manejo para plantaciones menores de 800 ha, cuando la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable establece explícitamente que eso no es necesario para plantaciones de menos de 800 ha.

3. Ejes operativos de la colaboración técnica

Para implementar la RGFP de la Sierra Norte, se visualizaron cinco ejes operativos:

Estudios Regionales Coordinados. Integración de diagnósticos ambientales por región, en lugar de hacerlo predio por predio. Esto ayudará a mantener la integridad del paisaje y a reducir costos iniciales.

Manejo de Conjuntos Prediales. Agrupación técnica y tramitación compartida de varios predios, como lo ha hecho la UZACHI. Con esto se optimiza la conectividad de los bosques y ayuda a aumentar la eficiencia hidrológica regional.

Registro simplificado, georreferenciado y en paquete a través de la plataforma en línea de la SEMARNAT de las plantaciones familiares en terrenos distintos a los forestales, y acahuales. Con esto se puede optimizar el uso del suelo y generar ingresos económicos importantes para las familias.

Control Interno. Siguiendo el modelo desarrollado por la UCIRI en Oaxaca, se plantea llevar el seguimiento y control de las actividades forestales a partir de verificaciones y registros hechos por las propias organizaciones regionales, con un esquema de verificación cruzada entre comunidades vecinas e inspección al azar por parte de las autoridades.

Aprobación automática de los permisos de aprovechamiento dentro de los ciclos de corta y turnos establecidos en los programas de manejo. Esto facilitará mucho los trámites, pues los permisos se podrían tramitar cada 10 años si fueran cada ciclo de corta o incluso cada 40-60 años, si las gestiones fueran por un turno forestal completo. Con esto se puede dar certeza técnica a las comunidades y  se simplifica la actualización de datos.


5. Sostenibilidad económica, innovación y relevo generacional

Para asegurar la permanencia del bosque, la actividad comunitaria debe ser económicamente competitiva y atractiva para los jóvenes. Para ello, no basta con que se incorporen a la extracción de materia prima. Es indispensable migrar a industrias comunitarias de transformación de alto valor agregado, impulsadas por las iniciativas y el talento de los jóvenes. Un ejemplo notable de esto, es la empresa internacional de origen sueco IKEA, que surgió del emprendimiento de un joven de 17 años. La Sierra Norte de Oaxaca posee también potencial entre sus jóvenes, pero hay que crear el ambiente de apoyo social, normativo y económico para aprovecharlo.


6. Blindaje institucional y proyección internacional

La descentralización y el rediseño institucional que se proponen, tendrán mecanismos de control eficaces. En primer lugar, las acciones de la Región Forestal estarán estrictamente subordinadas a las Asambleas Generales de Comuneros. Para mantener comunidades agrarias vigorosas, será necesario atender los rezagos de los trámites ante el Registro Agrario Nacional (RAN).

A nivel internacional, el modelo posiciona estratégicamente a la región dentro del Marco de Kunming-Montreal (Meta 30-30), pues puede aportar miles de hectáreas a ser inscritas como parte de las "Otras Medidas Efectivas de Conservación Basadas en Áreas" (OMEC), que se contemplan para lograr los compromisos de conservación ecológica de  México en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica. 

Pero no se trata solamente de completar las cifras comprometidas. A diferencia de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) pasivas —propensas a incendios y plagas por falta de manejo— las OMEC comunitarias garantizan conservación activa, conectividad y resiliencia, abriendo la puerta al financiamiento climático internacional y al pago justo por los servicios ambientales que proporcionan.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Pronunciamiento de la Unión Tosepan ante el atraco que sufrieron

Voces de mujeres cafetaleras que transitan a la agroecología

La agroecología: un camino hacia una economía solidaria y regenerativa