El Glifosato y un artículo "científico" con información falsa, pueden llevar a Bayer a la quiebra. Trump hace todo lo posible por evitarlo, aún a costa de traicionar a sus seguidores.
| El reportero Nate Halverson examina un terreno rociado con glifosato y afectado por el incendio de DIxie de 2021. Foto: Scott Anger / Mother Jones |
Por: Redacción (Basado en un reportaje de Mother Jones)
13 de mayo de 2026
En la primavera de 2026, el debate sobre el herbicida más utilizado del mundo, el Roundup, ha dejado de ser una simple disputa ambiental para convertirse en un terremoto político y legal que sacude los cimientos de Washington y las cortes de justicia. Entre órdenes ejecutivas de seguridad nacional y la caída de los fundamentos científicos de su defensa, el futuro de Bayer (dueña de Monsanto) pende de un hilo.
La Batalla en el Olimpo Judicial
John Durnell, un ciudadano de Missouri fue diagnosticado de tener un linfoma no-Hodgkin; es decir, un cáncer, tras años de usar Roundup. Durnell demandó a Bayer-Monsanto por los daños a su salud. Ganó el caso y obtuvo una indemnización de 1.25 millones de dólares.
Esto sentó un precedente grave para Bayer-Monsanto, pues el caso puede servir de antecedente para que otros tribunales fallen a favor de miles de enfermos de cáncer en todos los Estados Unidos.
Así que Bayer-Monsanto están apelando esa decisión ante la Corte Suprema de los Estados Unidos. Argumenta en su defensa la "preferencia federal". Es decir, la empresa alega que, dado que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) no exigió inmcluir en las etiquetas de glifosato una advertencia de que puede provocar cáncer, las leyes estatales no deberían permitir demandas por "falta de advertencia". Si la Corte falla a favor de la gigante agroquímica, podrían desaparecer de un plumazo unas 67,000 demandas, otorgando a Bayer una inmunidad legal de hecho, sin precedentes.
Trump en discordia con MAHA
Mientras la Corte delibera, el presidente Trump ha lanzado un salvavidas político a la industria. Mediante una orden ejecutiva, ha declarado al glifosato como un recurso de seguridad nacional, blindando su producción bajo la Ley de Producción de Defensa. La lógica del gobierno es clara: como se viven tiempos de guerra, la alimentación es estratégica, y como el suministro de alimentos depende del glifosato, no se puede prohibir.
Sin embargo, esta decisión ha abierto una herida profunda en su propia coalición. El movimiento "Make America Healthy Again" (MAHA), liderado por Robert F. Kennedy Jr., ve en esta orden una traición directa. Para los activistas de la salud pública, proteger el glifosato es perpetuar un sistema alimentario "tóxico" que prometieron reformar.
El colapso del caballo de batalla
En los últimos 25 años, Bayer se basó en un estudio del año 2000 que fue su caballito de batalla. Ellos lo llamaban el "estándar de oro": el estudio "demostraba" que el glifosato no tenía ningún efecto cancerígeno. Sin embargo, se supo y se demostró que la información de ese artículo científico estaba adulterada. Más aún, se demostró que los autores del artículo fueron financiados generosamente por Bayer, cayendo en un claro conflicto de intereses. Esto provocó un escándalo académico.
El escándalo llegó a tal extemo que la revista que lo publicó originalmente Regulatory Toxicology and Pharmacology, se vio obligada a retirar el artículo tras revelarse que empleados de Monsanto participaron secretamente en su redacción, ocultando un conflicto de interés a gran escala bajo la apariencia de una investigación independiente. Con esto, Bayer quedó sin su escudo científico más poderoso justo cuando más lo necesita en los tribunales.
De la agricultura a los bosques
Finalmente, el reportaje de Mother Jones alerta sobre un nuevo frente: la silvicultura. El Servicio Forestal de los EE. UU. ha incrementado el uso de Roundup para limpiar maleza en bosques nacionales. Los críticos denuncian que estamos ante un "bombardeo químico" de ecosistemas vírgenes, exponiendo a trabajadores forestales y comunidades rurales a riesgos de salud aún no calculados en estas proporciones tan extensas.
El Desenlace
Se prevé que la Corte Suprema emita su fallo en julio de 2026. Los Estados Unidos se encuentran en una encrucijada. ¿Se impondrá la protección económica y la seguridad alimentaria industrial, o la retracción científica marcará el fin de la era del glifosato?
Lo que es seguro es que el resultado redefinirá la relación entre el gobierno, las corporaciones y la salud de los ciudadanos.
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