VIII Congreso Continental de la CLOC-Vía Campesina en Oaxtepec, Morelos, México.
La revolución verde contra el hambre
El año 1968 fue muy importante para América Latina y el mundo. Además de las movilizaciones de los jóvenes por la democracia y la libertad, el 8 de marzo de ese año, el administrador de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), William S. Gaud, destacó en un discurso el papel que juegan la tecnología, la mecanización y los insumos químicos en el desarrollo rural. Dijo:
"Estos y otros avances en el campo de la agricultura contienen los ingredientes de una nueva revolución. No es una Revolución Roja violenta como la de los soviéticos, ni una Revolución Blanca como la del Sha de Irán. La llamo la Revolución Verde."
Pronto se cumplirán 58 años de ese discurso. Desde entonces, muchos políticos y técnicos han insistido en que la agricultura y la alimentación deben ser más parecidas a la industria: con una tecnología desarrollada por ingenieros orientados a la productividad, se invierte en maquinaria e infraestructura, se contratan trabajadores, se producen los alimentos, y se venden en los mercados. Se suponía hace medio siglo, que esta vía "industrial" para la agricultura y la alimentación salvaría al mundo del hambre.
Y se pusieron manos a la obra. El uso de insumos industriales ha crecido casi 5 veces. Según la base de datos de la FAO (FAOSTAT), el consumo anual de fertilizantes en el mundo subió de 46 millones de toneladas en los tiempos en que se declaró la revolución verde, a 206 millones de toneladas anuales en la actualidad. Y sí se logró aumentar la producción. Actualmente se producen 4 mil millones de toneladas de alimentos anuales, que podrían alcanzar holgadamente para alimentar a toda la población mundial.
Sin embargo, el objetivo de eliminar el hambre sigue siendo escurridizo. En los tiempos en que se declaró la revolución verde, se estimaba que el número de personas que sufrían hambre en el mundo era de 878 millones de personas (FAOSTAT). Después de medio siglo de revolución verde, el informe de la FAO sobre el estado de la Agricultura y la Alimentación 2025 estima que son 673 millones de personas las que sufren hambre en el mundo (1). Al parecer la revolución verde y la vía industrial para la agricultura y la alimentación no han sido suficientes para eliminar el hambre en el mundo.
¿Qué está faltando?
- La Hambruna Irlandesa (1845-1852), disparada por la aparición del tizón tardío de la papa, pero en el contexto de una política de "laissez-faire" aplicada por el gobierno colonial británico y un proceso de acaparamiento de tierras, causó la muerte de un millón de personas y la emigración de otro millón.
- La hambruna Rusa (1921-1922), asociada a sequías, la Primera Guerra Mundial y la guerra civil, provocó cinco millones de muertes.
- La hambruna de Ucrania (1932-1933), inducida por las políticas soviéticas de colectivización forzada, tuvo como resultado cuatro millones de muertes.
- La Gran Hambruna China (1959-1961), causada por el desastroso Gran "Salto Adelante", con 15 - 55 millones de fallecidos.
La Vía Campesina
Congreso de organizaciones campesinas latinoamericanas
La CLOC nació con una perspectiva histórica y cultural. Mientras entre 1989 y 1992 varios gobiernos latinoamericanos hacían preparativos para celebrar los 500 años del "encuentro de dos mundos" a partir de la expedición de Cristóbal Colón a América, comunidades y organizaciones indígenas de todo el continente denunciaban la explotación humana y de recursos naturales que se ha dado a partir de esa expedición por los centros coloniales de Europa y más recientemente por los Estados Unidos.
| El Subcomandante del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, "Marcos" en Salamanca, estado de Guanajuato, en el 2006. Foto: Dominio púbico |
En enero de 1994, frente al auge que estaban teniendo las políticas "neo-liberales", el Ejército Zapatista de Liberación Nacional se levantó en Chiapas, México, en contra de dichas políticas y a favor del reconocimiento de los sistemas organizativos indígenas en los ámbitos cultural, social, político, económico y ambiental.
En ese mismo año, hubo un segundo levantamiento indígena en Ecuador. También se levantaron los cocaleros en Bolivia, y hubieron movilizaciones por la reforma agraria en Paraguay, Guatemala y Brasil, entre otras manifestaciones y acciones de lucha (4).
En ese contexto, en febrero de 1994 se realizó el I Congreso de la CLOC. A partir de entonces, esta articulación regional de organizaciones ha realizado sus congresos cada 3 o 4 años.
| Las aguas de Oaxtepec, eran usadas por los gobernantes nahuas para mantener su salud y relajarse. Foto: Francisco Chapela |
En diciembre de 2025, se realizó el VIII Congreso Continental de la CLOC-Vía Campesina en Oaxtepec, Morelos, México. En él participaron más de 500 delegados de 90
organizaciones de 22 países de América Latina, incluyendo campesinos,
pueblos indígenas, afrodescendientes y pescadores.
Este Congreso tuvo la participación de muchos representantes clave, entre los que estuvieron Juana Ferrer Paredes (Comisión Política de la CLOC-Vía Campesina), José Dolores López (CIOAC) y Saúl Vicente Vázquez (UFIC). Además de las sesiones generales del Congreso, hubieron reuniones de mujeres, jóvenes y niñez, todas ellas enfocadas en la soberanía alimentaria y la resistencia contra el fascismo y el imperialismo. Aunque no estaba contemplado en el programa, a petición de varios y varias delegados y delegadas, se realizó la Primera Asamblea de Articulación de Diversidades de la CLOC-Via Campesina.
| En diciembre de 2025, se realizó el VIII Congreso Continental de la CLOC-Vía Campesina en Oaxtepec, Morelos, México. Foto: Francisco Chapela |
El evento contó con el respaldo y la participación de la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, y representantes de diversas secretarías del gobierno estatal (Gobierno, Salud y Desarrollo Sustentable).
La agenda del congreso incluyó sesiones plenarias de formación, paneles con expertos y sesiones temáticas.
| Las actividades del congreso incluyeron una visita a la casa en donde nació Emiliano Zapata, comandante del Ejército Libertador del Sur. Foto: Francisco Chapela |
Las y los participantes pudieron visitar la casa en donde nació Emiliano Zapata, líder campesino emblemático. En su juventud, Zapata fue testigo del acaparamiento de tierras de los pueblos indígenas a manos de políticos cercanos al gobierno del dictador Porfirio Díaz. Gracias a sus discusiones con pensadores de la época, Zapata hizo ver que el acaparamiento de tierras era fraudulento e ilegal (5). Por lo tanto, organizó lo que llegó a ser el "Ejército Libertador del Sur", que luchó bajo el lema:
"La tierra es de quien la trabaja".
En alianza con la "División del Norte", comandada por Francisco (Pancho) Villa, lograron que triunfara la Revolución Mexicana de 1910-1917, y que en México se llevara a cabo una de las reformas agrarias más profundas del continente.
| Emiliano Zapata y su estado mayor. Fuente: DeGolyer Library |
En este contexto, el congreso lanzó la consigna:
"¡Zapata vive, vive, vive!. ¡La lucha sigue, sigue, sigue!"
| Las y los delegados del VIII Congreso mantuvieron la presencia de sus países y organizaciones. Foto: Francisco Chapela |
Conclusiones
Si La Vía Campesina se formó durante el auge de las políticas neo-liberales, que apuntaban hacia la globalización, el VIII Congreso de la CLOC se realizó en un momento en el que las políticas internacionales se fracturan, los organismos multilaterales se debilitan y pareciera resurgir un nuevo colonialismo, con el gobierno chino promoviendo la "Franja y Ruta de la Seda" del siglo XXI, el gobierno de los Estados Unidos busca acaparar los recursos del continente americano y Groenlandia, bajo la llamada "Doctrina Donroe" (6).
En paralelo a la fracturación del orden político internacional, las organizaciones campesinas han sufrido también desgaste y fracturas. La realización del VIII Congreso de la CLOC en México, fue muy significativo, pues las condiciones políticas de años recientes, redujeron la participación de las organizaciones mexicanas de campesinos en la CLOC.
El dirigente de la UFIC, Saúl Vicente observó como muy positivo que en el VIII Congreso de la CLOC se planteara revitalizar y reforzar la participación de las organizaciones campesinas de México. Foto: Rosy Ramales |
Para Saúl Vicente Vázquez, fundador de la organización Fuerza Indígena y Campesina (UFIC) de México, entre lo más destacable del VIII Congreso de la CLOC, está la participación renovada de las organizaciones de México en esta Coordinación continental. Ante el contexto internacional que parece apuntar hacia un neo-colonialismo, el movimiento campesino se aglutina y fortalece.
Los puntos centrales de la declaración del VIII Congreso y sus Asambleas paralelas incluyeron:
- Soberanía Alimentaria y Comercial: Se exigió excluir a los granos básicos de todos los tratados de libre comercio con Europa y Estados Unidos, bajo la premisa de que "los alimentos no pueden ser utilizados como herramienta de guerra".
- Derechos Campesinos (UNDROP): Se ratificó el compromiso con la implementación de la Declaración de la ONU sobre los Derechos Campesinos como herramienta política para garantizar una vida digna en el campo y orientar políticas públicas.
- Unidad y Resistencia: El congreso destacó la necesidad de una reconfiguración del movimiento campesino en América Latina para enfrentar el avance del neoliberalismo y fortalecer la solidaridad internacional.
- Declaraciones de las Asambleas Específicas:
- Diversidades: La I Asamblea Continental de Diversidades emitió su propia declaración política el 2 de diciembre de 2025, reafirmando que "las diversidades existen y resisten" dentro del movimiento campesino.
- Juventudes: La VI Asamblea Continental de Juventudes publicó un pronunciamiento el 3 de diciembre centrado en el relevo generacional y la lucha contra el imperialismo.
- Mujeres: La VII Asamblea Continental de Mujeres presentó conclusiones enfocadas en el feminismo campesino y popular.
Atardecer en Oaxtepec. Foto: Francisco Chapela |
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