Cuidadores de bosques en Sierra Nororiental exigen frenar tala clandestina proveniente de Veracruz
Tlatlauquitepec, Zaragoza y Teziutlán son los municipios más afectados
Cuidadores de bosques en Sierra Nororiental exigen frenar tala clandestina proveniente de Veracruz. Foto ES IMAGEN
La Jornada de Oriente Martín Hernández Alcántara, diciembre 23, 2025
Cuidadores comunitarios de bosques en los municipios de Tlatlauquitepec, Zaragoza y Teziutlán exigieron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a autoridades estatales reforzar acciones para detener la expansión de taladores clandestinos provenientes de Veracruz, cuya actividad ilegal ha intensificado la degradación forestal en la Sierra Nororiental de Puebla, una de las regiones con mayor riqueza ambiental del estado.
La zona, caracterizada por bosques de niebla, pinos y encinos, enfrenta desde hace años una presión creciente por la extracción ilegal de madera, fenómeno que se ha agravado por la colindancia con Veracruz, donde redes de tala ilegal cruzan hacia territorio poblano aprovechando la falta de vigilancia y los retrasos en permisos forestales legales. Comunidades locales han denunciado que esta situación fomenta la impunidad y debilita los esquemas de manejo forestal sustentable.
En Tlatlauquitepec, ejidatarios han asumido labores informales de vigilancia y conservación durante décadas, particularmente en comunidades como Gómez Farías, reconocida por su manejo forestal comunitario. En Zaragoza, habitantes reportan afectaciones en áreas de selva baja y zonas forestales destinadas ilegalmente a actividades ganaderas, mientras que en Teziutlán se han documentado recorridos de inspección por presencia de plagas y tala, facilitadas por la cercanía con Veracruz.
Datos de la plataforma internacional Global Forest Watch indican que desde el 2000 Teziutlán ha perdido alrededor del 96 por ciento de su superficie boscosa, lo que representa más de 300 hectáreas de áreas verdes, principalmente por tala clandestina. Aunque incendios forestales, plagas y enfermedades también influyen, la plataforma subraya que la mayor parte de la pérdida de árboles en la región se debe a la poda y extracción ilegal.
Esta deforestación ha provocado alteraciones en la captación de carbono, generación de oxígeno y regulación térmica, lo que se refleja en aumento de temperaturas, reblandecimiento del suelo e inestabilidad de laderas, condiciones que incrementan el riesgo de deslaves en la Sierra Nororiental.
La Comisión Nacional Forestal (Conafor) ha contabilizado la reforestación de 103.21 hectáreas en Teziutlán con más de 153 mil árboles —pinos, encinos y cedros—, cifra que representa apenas 33.77 por ciento de las zonas perdidas en lo que va del siglo XXI, lo que evidencia un rezago significativo en la recuperación ambiental.
Informes de Conafor y Semarnat señalan que en los últimos 23 años la tala clandestina ha afectado más de 66 mil hectáreas boscosas en Puebla, siendo Zacatlán y Teziutlán los municipios con mayor número de incidentes. Estudios académicos, como el de la UNAM sobre inestabilidad de laderas en la Sierra Norte, advierten que la pérdida de cobertura forestal favorece deslaves, erosión y daño a mantos acuíferos.
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